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Pequeñez de autoridades

Pequeñez de autoridades

Coincidimos muchos chetumaleños o capitalinos con la expresión de uno de nuestros tres lectores, él nos dice: *_“La lluvia nos muestra el pequeño tamaño de nuestras autoridades”_*.

Desde las tres de la mañana del lindo sabadito (03) comenzó a caer una pertinaz lluvia, intensa; duró como una hora con 20 minutos -al menos por la zona de nuestro domicilio-, pero con la suficiente cantidad para que inundara nuestra casita.

Al interior de la sala, cocina y comedor el agua alcanzó los cinco centímetros. El problema no es el agua, sino todas las porquerías que trae esa agua de la inundación de toda la zona aledaña. Todo el lodo y las heces fecales de animales, por el posible rebose de fosas sépticas de la zona inundada.

El fenómeno -de la inundación interior- requiere de una limpieza adecuada, con todos los posibles líquidos que se exigen para eliminar por completo el lodo, los residuos orgánicos, las bacterias, los virus, entre otras porquerías dañinas a la salud.

Son requeridos además del conocido Fab, o jabón en polvo; los líquidos con alto contenido de cloro. No solamente en los pisos es la limpieza, sino también en parte de las paredes que fueron humedecidas por esa porquería de agua pluvial.

*Los cuidados con la limpieza se deben de exagerar, porque esos líquidos -que ingresaron- al secarse también dejan en forma pasiva los virus y bacterias para posibles enfermedades en humanos*.

Sí, el agua contaminada con virus o bacterias sigue dejando riesgos importantes para la salud, incluso después de secarse. La evaporación del agua no elimina automáticamente a los microorganismos, muchos de ellos poseen mecanismos de resistencia que les permiten sobrevivir en superficies secas o dispersarse en el aire.

*Los patógenos quedan atrapados en el sedimento o el polvo del suelo. Ese polvo se suspende en el ambiente. El riesgo ocurre al inhalar estas partículas microscópicas, las cuales pueden ingresar al sistema respiratorio o depositarse en los ojos y fosas nasales, provocando infecciones graves*.

Retomado _“la pequeñez de nuestras autoridades”_: corresponde a ellas prever estos posibles riesgos con una limpieza anticipada de las alcantarillas y de las coladeras previstas para el desalojo pluvial.

Ellos saben por sus mismos informes meteorológicos de su área de protección civil de cuando caerán las lluvias y la posible cantidad de agua.

La clásica pregunta: ¿Por qué no realizan esas tareas con un poquito de responsabilidad…con un poquito de respeto a los ciudadanos? En verdad… ¿será mucho pedir? ¿Tan inhumanos se han vuelto?

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*Por qué otras administraciones municipales y otros responsables de esa área en el ayuntamiento llegaron a tener un prestigio reconocido por los ciudadanos por sus excelentes desempeños. Recuerdo un apellido: Zamarripa*.

*Ahora con la llegada de Morena al municipio de Othón P. Blanco el prestigio ha caído por los suelos. Hoy las mentadas de madre resuenan por todas las regiones que se inundan ante la falta de previsión, de limpieza de alcantarillas*.

Para algunas autoridades sus contradicciones son múltiples, desde echarles la culpa a los ciudadanos por botar basura en calles, a los árboles de nuestra fauna por soltar hojas, y por no limpiar los ciudadanos las alcantarillas de su área. Argumentaciones muy locas e incongruentes; además de la estulticia para usarlas.

PD.- *_“Las frases emitidas por autoridades o figuras públicas en los desastres meteorológicos causan un profundo daño moral, revictimización y frustración en la ciudadanía”_*. Tomada de la alcantarilla más próxima…

La Chispa


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