ACLARACIÓN PÚBLICA DE MARIO VILLANUEVA
A la opinión pública y a los medios de comunicación:
Ante las recientes versiones y comentarios surgidos a raíz de la visita de mi amigo de muchos años Rafael Marín, ocurrida este fin de semana en Chetumal, me veo en la necesidad de precisar los siguientes puntos para evitar interpretaciones erróneas o malintencionadas:
Recibí a Rafael Marín como lo que es, un amigo de muchos años que, aprovechando su estancia en la capital y preocupado por mi estado de salud, tuvo la atención de visitarme. Soy un hombre de casi 78 años que el próximo mes de mayo cumplirá 25 años privado de su libertad. No puedo, ni quiero, negarme a recibir a quienes me aprecian.
Un amigo me pidió una foto y se la concedí; la interpretación que cada quien quiera darle corre por su cuenta, pero para mí fue un acto de amistad. Me llama la atención que algunas páginas de Facebook y medios de comunicación cuestionen que reciba visitas, tenga reuniones o mantenga contacto con el exterior.
Es importante aclarar: Desde el 8 de septiembre de 2010, como a cualquier persona privada de la libertad, se me suspendieron mis derechos políticos, que consisten únicamente en votar y ser votado, ósea, ser candidato y pertenecer a partidos políticos.
Sin embargo, jamás se me ha cancelado el derecho a la libre expresión. Incluso estando en el Reclusorio Norte —una de las nueve cárceles en las que me han tenido—, otorgué entrevistas a medios nacionales, como la concedida en televisión abierta al periodista Ciro Gómez Leyva.
En estos años de prisión he recibido a magistrados, funcionarios de alto nivel, amigos de Felipe Carrillo Puerto, de José Maria Morelos y de todo el estado; de otros estados de la República, así como del extranjero; militantes de todos los colores partidistas y líderes religiosos.
Aquí donde me encuentro actualmente no se esconde nada; quienes me han visitado saben que hay una bitácora de registro que no es manejada por mí, sino por las autoridades que me custodian. La ley me concede el derecho humano de estar en contacto con mis amigas, amigos y allegados; esto no es un privilegio, es un derecho vigente en la Ley.
A través de mi Fundación MARIO VILLANUEVA, continúo impulsando temas de apoyo social. Mantengo una página de Facebook desde el año 2013 donde recibo mensajes y peticiones de la ciudadanía.
Es mi forma de seguir presente y útil para mi estado, dentro de las limitaciones que mi situación jurídica impone. No pertenezco a ningún partido político, pero agradezco el apoyo de varias figuras políticas, quienes me brindan su respaldo en momentos críticos.
No olvido que en 2019 la Legislatura del Estado, de manera unánime y tras la revisión de tres legislaturas distintas en más de seis años, me declaró inocente, porque las y los diputados llegaron a la conclusión de que los hechos de los que me acusaron son falsos.
Ese acuerdo fue publicado en el Periódico Oficial del Estado el 29 de mayo de ese año. Fui acusado de proteger a alguien que años después quedó en libertad; resulta irónico que, mientras que los demás acusados están libres , yo siga luchando día a día por demostrar mi inocencia.
Si por ejercer mi derecho a la libre expresión y de reunión, por recibir a un amigo o por tomarme una fotografía, pretenden revocar mi prisión domiciliaria o evitar a toda costa mi libertad condicionada para regresarme a prisión, estarían cometiendo una injusticia más sobre un hombre que solo busca pasar sus años junto a su familia y amigos con dignidad y con el cuidado de su salud.
Lo único que he pedido estos años es que se aplique la ley en el estricto sentido del derecho, lo que hasta ahora no ha sido así.
Sigo en la lucha, sigo presente y, sobre todo, sigo siendo un hombre que valora la lealtad y la amistad por encima de la política. Una vez más, gracias a todas y todos los que con su solidaridad me mantienen con optimismo a pesar de la adversidad.
Atentamente,
Mario Villanueva
