Sociedad ofendida e impotente
Tenemos varios problemas en Quintana Roo que nos afectan como sociedad: la arribazón atípica del sargazo, la galopante inseguridad ciudadana, personas desaparecidas, cierre de negocios, aunado a los que provoca el Crimen Organizado, originados por la ambición de unos pocos, no solo por quedarse con algún pedazo de tierra o sentar sus dominios, sino también porque ven en este Estado la falta de liderazgo de los tres órdenes y niveles de gobierno.

No se trata de repartir culpas a diestra y siniestra, sino de buscar soluciones que beneficien al colectivo, escuchar a los que sí saben las causas reales por lo que suceden los eventos contra la sociedad, sociedad a las que las cifras oficiales no le representan nada, pues parecen más un lucimiento personal que resultados concretos.
La sociedad está ofendida, se siente impotente ante los problemas que la aquejan. Una familia que clama justicia porque no encuentran a su hijo(a) desaparecido; un pueblo que llora por la muerte algunos de sus integrantes; empresario que tuvo que cerrar su negocio después de muchos años de esfuerzos para sostenerlo; un albañil que mejor se dedica al comercio ambulante que pagar cuota por trabajar.
Parece que lo que sufra y los problemas de la sociedad no interesa a quienes gobiernan, legislan o aplican las leyes; solo cuidan a quienes les generan votos, atienen a los militantes de sus partidos, cierran el círculo con la frase “si no estás conmigo, estás contra mí”.
El dolor y el clamor es generalizado, la sociedad quintanarroense está ofendida, ya no aguanta más el temor de levantar la voz sin ser castigados, ya sea con inspecciones por parte de funcionarios de reglamento, de salud o de comercio en la vía pública; prefieren callar, no por cobardía, sino porque tienen un negocio, un empleo, un cargo que cuidar, ya que estos gobiernos si algo por lo que se caracterizan, es por no permitir que la sociedad se exprese, aunque digan que no, hay represalias, ejemplos hay muchos.
Pero el Estado también ha colaborado con dividir a la sociedad, tiene a sus personeros que se lanzan contra cualquiera que ose tocar su estrategia de políticas públicas; no tienen miramientos de la afectación que le hacen a las familias de los considerados “blancos de ataque”.
Para mì, lo preocupante es que desde el gobierno se controle la narrativa social, se manipule a las audiencias, sin que los medios independientes puedan defender ese derecho de tener la libertad de expresarse sin el temor de ser perseguidos o castigados por las instituciones al servicio del grupo político gobernante. De por sì, la indiferencia social es evidente cada día, no contribuye en nada los mensajes de odio, desprecio y descalificación que se lanzan desde una oficina de Comunicación Social de un gobierno, cuando debería ser un instrumento para solo informar de los beneficios que ese gobierno realiza a favor de la sociedad; hay encargos para dañar la imagen de políticos que no piensan como ellos y, eso, no lo pueden negar. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, “ni todos los días ni en todas las playas hay sargazo”; al menos esta es una máxima que se cumple en Holbox, donde sus playas están libres del alga y listas para recibir a los miles de turistas que arriban este verano. Además, ya está en su apogeo el nado con el tiburón ballena y la bioluminiscencia.
En ese contexto, la administración de Josué Nivardo Mena Villanueva, junto con la iniciativa privada, organizaron un concurso “Tu bote, tu identidad”, mediante el cual se entregaron botes de basura a familias holboxeñas con el propósito de que cada vivienda cuente con un recipiente para almacenar correctamente sus desechos antes de la recolección.
Ese concurso lo ganó el ciudadano Jhonny Manuel Moguel Canto, quien obtuvo como premio una estancia de tres noches para dos personas en un hotel de la Riviera Maya, cortesía de la empresa “Viajes Lili”, que además participó como patrocinadora de la entrega de contenedores. Al tiempo…
