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BaluArtes Académicos (Entrevista)

BaluArtes Académicos (Entrevista)

José Luis Barrón
BaluArtes Académicos

A más de 50 años de la creación del Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH), y con un promedio superior a los 98 puntos, nadie ha superado el desempeño académico de Cristal Magali Rivero Sabido, licenciada en Administración por esta máxima casa de estudios, que a lo largo de su historia ha formado personalidades trascendentales de la capital del estado.

*Espíritu de aprendizaje continuo

En entrevista exclusiva, Cristal Magali Rivero Sabido narra con orgullo su paso por el Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH), institución en la que se formó profesionalmente y a la que dedicó gran parte de su vida como docente y administrativa. Entre los muchos valores que adquirió y reafirmó a lo largo de su trayectoria, destaca uno que considera fundamental: el espíritu de aprendizaje continuo.

“Trabajé aquí 32 años, además estudié aquí. Soy de la segunda generación de licenciados en Administración y, con algunos compañeros ya jubilados, nos reunimos a tomar un cafecito, nos mandamos saludos, intercambiamos experiencias y consejos casi todos los días. Eso es, justamente, tener ese espíritu de aprendizaje continuo”, refiere.

Becada por el Sistema Nacional de Institutos Tecnológicos, realizó la Maestría en Administración en Monterrey y posteriormente obtuvo la Maestría en Educación en la Universidad Anáhuac, bajo el entonces innovador modelo a distancia y semipresencial.

“En la docencia atendí a muchos alumnos y desempeñé distintos cargos administrativos. Hoy me satisface encontrarme con exalumnos que se alegran de verme, me felicitan por haberme jubilado y me agradecen por los conocimientos que les compartí y por el apoyo que les brindé para que siguieran adelante. En muchos casos querían abandonar sus estudios y aquí estábamos aconsejándolos, ayudándolos a salir de los baches emocionales y mostrándoles su posible futuro si se esforzaban”.

creación del Instituto Tecnológico de Chetumal

Cristal Rivero recuerda que ha vivido prácticamente los 50 años de historia del ITCH desde dentro.

“Yo fui parte del grupo que, cuando estábamos en la preparatoria, solicitamos una institución de educación superior al entonces presidente Luis Echeverría, quien vino para el primer aniversario del estado. Al año siguiente nos concedieron el Tecnológico. Ingresé como estudiante, luego fui becada a Monterrey y, al regresar, me incorporé como docente”.

Asegura que el ITCH le ha legado —y le sigue legando— a Chetumal y al estado una sólida base de profesionistas.

“En un principio era el Instituto Tecnológico Regional y fuimos la primera institución de educación superior durante muchos años, antes incluso que la Universidad de Quintana Roo y que cualquier otra universidad. De aquí han salido miles de profesionistas que han contribuido al crecimiento del estado, no solo de la capital”.

Rivero Sabido también fue protagonista del impulso para la creación de esta institución.

“Éramos jovencitos ávidos de conocimiento, con ganas de quedarnos en nuestra tierra y hacerla crecer. Quintana Roo acababa de convertirse en estado y muchos ya teníamos trabajos de medio tiempo. El Tecnológico nos dio la oportunidad de estudiar y fortalecer nuestro arraigo como chetumaleños”.

Recuerda que antes existieron instituciones de educación superior que no lograron consolidarse.

“No tenían Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), desaparecían o se trasladaban. Tener una institución federal fue algo enorme, porque nos permitió quedarnos en este Quintana Roo naciente con su capital en Chetumal”.

Además del aprendizaje continuo, Cristal Magali desarrolló una profunda actitud de liderazgo y compañerismo. Entre anécdotas, recuerda una protesta estudiantil por la defensa de un aula adecuada para su grupo.

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“Éramos pocos alumnos y nos querían quitar el salón. Nos plantamos todos enfrente en protesta. Yo era muy buena estudiante y llegó la maestra de inglés, Aurorita, quien me reclamó: ‘No es posible, Cristal, esto lo tiene que saber tu mamá, no puedes apoyar a estos flojos’”, cuenta entre risas.

Con especial cariño recuerda a la maestra Lupita López Arcos, aún activa con más de 70 años de edad y más de 50 de servicio.

“Ella me enseñó las bases de la Contabilidad a la antigua, arrastrando el lápiz para llenar los libros. También recuerdo al profesor Chejín y al contador Jesús de León Ibarra, quien fue el primer jefe del Departamento de Ciencias Económicas Administrativas”.

Relata que cuando fue invitada a colaborar como jefa de departamento, acudió primero a hablar con el contador Ibarra.

“Me dijo: ‘Claro que sí, acepta, los cambios son buenos’. El día que me dieron la asignación le dije: ‘Usted no se puede ir de aquí, fue mi maestro y tiene que seguir enseñándome’. Y así fue”.

En años recientes, Cristal Magali concluyó estudios de francés y continuó con italiano. Trayectoria, vocación y compromiso la convierten, sin duda, en un BaluArte Académico, orgullo de Chetumal.

José Luis Barrón


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