El calvario de la presidenta


No es cualquier cosa lo que ha venido ocurriendo en este país. El Maximato de Andrés Manuel López Obrador cada día se dificulta más para la Señora Sheinbaum quien hasta ahora ha estado moderando las exigencias de quien la llevó al Ejercicio del Poder Presidencial, y eso quiere decir que en cualquier momento podría haber una violenta ruptura entre ambos personajes porque lo que está en juego es el juicio de la historia.
Y desde luego que al cínico de Palenque le importa un bledo el posicionamiento en que ha sometido a la Presidenta del país, porque lo que en verdad le ocurre a la Señora Sheinbaum no es otra cosa que el peso de un Gobierno de la Republica al que ella no tiene acceso porque las decisiones se toman desde otro lugar y no en Palacio Nacional. Por desgracia esa es la circunstancia de la Señora Sheinbaum.
Y claro que al inquilino de Palenque eso le importa poco, porque lo único que necesita es que sus más cercanos colaboradores, incluida la Señora Sheinbaum, todos obedezcan sin condiciones, aunque con ello se demeriten los encargos públicos que detentan muchos de sus anteriores colaboradores, porque la palabra del prócer de Macuspana es la única que tiene validez en el esquema gubernamental del país.
Pero hay que señalar que ese esquema está fuera de lugar, porque quien detenta el ejercicio del Poder Presidencial es una Mujer que esperemos no se arredre ante la eventualidad de una ruptura necesaria para la recuperación del mando en el país, como ha ocurrido en otras ocasiones en la historia del Siglo XX, donde se presentó uno de los Maximato a los que me he estado refiriendo.
Pero esos son los excesos del Ejercicio en el poder, y depende de la Señora Sheinbaum decidir cuál es el sitial que quiere tener y mantener en los registros de la historia patria, esa que siempre se encarga de juzgar con severidad a quienes de una u otra manera son alcanzados por las ansias del poder, o las que en su momento pudieron soportar estoicamente los vendavales y las agresiones de quienes se piensan necesarios.
MÉXICO está en una difícil etapa, pero sobre todo en cuanto al desempeño de esos ejercicios que dimanan del centro del Poder Público, aunque por ahora el centro del Poder Público se llame Palenque, y esté a cargo de un sujeto que se piensa la viva encarnación de la Patria. Recuerdo cuando lo llamaban loco, y seis años después tiene la oportunidad de reafirmar su condición o dejar que la Presidenta, que fue electa por los mexicanos, se encargue de la marcha del país. Así de simple. Al tiempo.