COFEPRIS, órgano sanitario recaudador. (Tres de tres)

Ahora, concluimos la serie de aportaciones relativas al apetito de ilegalidades de los mercaderes de la COFEPRIS, zona sur, del sector salud.
En verdad, hasta ahora, a sido muy interesante la denuncia de la empresa Medicina Estética Regenerativa Chetumal (MER), por los atropellos y la desatención de otras autoridades del gobierno verde. Resulta normal que ellos -los propietarios- sentían impotencia, rabia o desánimo.
La congruencia antes que el temor, implica que el respeto hacia tu propia verdad es mayor que el miedo a las consecuencias de defenderla. Eso es ejemplar. Es la integridad y fidelidad con las convicciones.
Debemos agradecer la solidaridad de la población con esta irracionalidad. Por la defensa fiel de Medicina Estética Regenerativa Chetumal.
No sorprende el desempeño de los inspectores y directivos del organismo; pues, algunos propietarios de comercios y servicios los señalan peor que los grupos delictivos chiapanecos arropados por este sector de la fiscalía estatal.
*Las cuotas por los pagos del “derecho de piso” establecidos por la delincuencia imperante en Chetumal suelen ser menos agresivos, hostiles o groseros que los de la COPREFIS*. Así han declarado propietarios a Viborianus.
Y este organismo del sector salud tiene como misión proteger a la población, a los mexicanos, a los quintanarroenses. Los otros (los delictivos) son asociados de las autoridades policiales, dentro de la corrupción institucional o bien por las debilidades de los aparatos de justicia. Pero también impactan la vida comercial de las empresas de servicios con cierres.
También los propietarios o socios de la MER fueron sorprendidos, nunca antes habían sido sacudidos y vapuleados tan animalescamente por este tipo de inspecciones.
En los más de 10 años de servicios a la población nunca las inspecciones fueron tan salvajes, tan crueles, tan inhumanas como en 2026. ¿Será de mucha irracionalidad la corrupción?
En su defensa ya han visitado varias dependencias, que podrían intervenir para solucionar el salvajismo de la COFEPRIS; pero, todas ellas los “batean”, en otras son atendidos por los secretarios de los secretarios, ilustres desconocidos, ni tan siquiera recibieron la oportunidad de quejarse con los titulares de las dependencias visitadas.
Así acudieron a la Comisión de Derechos Humanos. Al órgano interno de la COPFEPRIS. A la Fiscalía Especializada anticorrupción. Al DIF estatal y municipal. A las oficinas de la gobernadora. A la secretaría particular de Ángel Rivero Palomo.
*En todas estas oficinas las visitas incluyeron la entrega y recepción de los oficios de la queja, de la denuncia, al menos así consta documentalmente con los sellos de recepción. Pero nunca recibieron alguna atención ni fueron recibidos por burócratas de nivel, puro “chalan” les recibió sus denuncias. Las respuestas siguen pendientes*.
Hemos comprobado con ese desfile de oficina en oficina de la MER Chetumal, de cómo la mentira burocrática se esconde detrás de formatos, sellos y eufemismos institucionales para disfrazar la ineptitud o el engaño oficial.
*Nadie resuelve los problemas. Todos encimados en los actos de indiferencia. ¿Cómo negar la grave corrupción que permea desde la más alta jerarquía?*
Es muy cierto que la indiferencia colectiva y la sensación de que nadie se hace cargo de los problemas es una carga emocional muy pesada y agobiante. Cuando parece que todo el mundo mira hacia otro lado, es normal sentir impotencia, rabia o desánimo. ¡También hartazgo!
PD.- *_“El lenguaje burocrático está diseñado para que las mentiras suenen verdaderas y el asesinato, respetable”_*. George Orwell (1903-1950) novelista, periodista, ensayista y crítico británico nacido en India.
