La Belleza de la Ignorancia

Resulta muy difícil comprender qué pasa con los Verdes del PVEM, quienes pretendieron gobernar Quintana Roo. ¿Cómo entender la escases y nulidad de resultados? ¿Cómo explicar la alta corrupción municipal y estatal? ¿Cómo revelar el silencio y opacidad en los sonados y recordados casos de la delincuencia, como los recién de Bacalar? ¡Nadie se asoma ni para mentir!
No se pude entender dentro del tradicional y clásico desempeño del poder público. Nunca se acuñó -el comportamiento de los verdes en Quintana Roo- en algunos de los clásicos de la teoría política.
Nos atrevemos a pensar como recalca y arrulla Don Juan Carlo Monedero, en la afirmación de que ni Milei y Trump han leído algún texto de la política clásica. Parece más determinante los casos de los verdes en Quintana Roo.
Será que al igual que, con los quintanarroenses, desprecian o ignoran los textos fundamentales de la teoría y la política clásica, así refleja la nula lectura crítica común en la izquierda intelectual contemporánea. Aclaremos… los verdes tienen de izquierda lo que todos nosotros tenemos de cosmonautas. ¡“La linda belleza de la ignorancia”!.
La “belleza de la ignorancia” esta expresión alude a la paz mental, la inocencia y la libertad de preocupaciones que surgen al no conocer las complejidades, los peligros o los dolores del mundo. Este concepto explora la delgada línea entre la dicha de la inconsciencia y la carga del saber. ¡Felicidades!
La frase rememora la idea de que no saber ciertas cosas protege la paz mental. Asume que la falta de información evita preocupaciones. Algunos lo conocen como la ilusión de que el desconocimiento trae felicidad.
https://literature.stackexchange.com/questions/9502/what-did-gray-mean-by-where-ignorance-is-bliss-tis-folly-to-be-wise
Proviene de un poema de Thomas Gray de 1742, y refleja cómo la falta de información puede traer una falsa paz mental. Aquí, la última estrofa del poema de Thomas Gray de 1742 (https://n9.cl/rszpn), ‘Oda a una vista lejana del Eton College’:
Cada uno con sus sufrimientos: todos son hombres,
condenados por igual a gemir,
el compasivo por el dolor ajeno,
el insensible por el suyo.
¡Pero ay! ¿Por qué habrían de conocer su destino?
Puesto que la tristeza nunca llega demasiado tarde,
y la felicidad vuela demasiado rápido.
El pensamiento destruiría su paraíso.
¡Basta ya! Donde la ignorancia es dicha,
es una necedad ser sabio.
Sumando otros conceptos… La ignorancia no se puede adquirir, sólo se preserva. Quien no conoce el dolor, el peligro o las injusticias del mundo vive sin esa carga. Una frágil felicidad, pero muy bella.
Quien ignora los problemas globales o personales -o de Quintana Roo- no sufre por ellos de forma directa ni indirecta.
Diferente es saber o conocer que la realidad duele, pero permite actuar con propósito y madurez.
Pero, estos mercaderes verdes prefieren la comodidad de la ignorancia que la verdad, aunque duela.
Queda como pregunta: ¿y sí no es ignorancia?; entonces, si vinieron a jodernos.
Aunque, eso no quita que la ignorancia continúe predominando y, por consiguiente, se mantiene aún…atrevida.
PD.- Where ignorance is bliss, ‘tis folly to be wise” (Donde la ignorancia es felicidad, es una locura ser sabio), escrito por el poeta Thomas Gray en 1742.
