PEDRO CANCHÉ SIN PRUEBAS.
OPINIONES DE MOMENTO DESDE NOJ CAJ SANTA CRUZ BALAM NAJ KAMPOCOLCHÉ.
Es fundamental abordar las declaraciones recientes de Pedro Canché, en relación al rol de Rafa Marín desde una perspectiva basada en hechos verificables, especialmente cuando se intenta reescribir la historia política reciente de Quintana Roo.
Sostengo firmemente que la narrativa presentada por Pedro Canché, no solo carece de sustento documental, sino que ignora la trayectoria de Rafael Marín Mollinedo, como una de las piezas claves en la construcción de la izquierda en el sureste mexicano.
A continuación, desmiento categóricamente punto por punto los señalamientos, contrastándolos con la realidad política actual:
– 1. La Fundación de Morena: Los Datos vs. El Discurso.
Es un hecho histórico que Rafael Marín Mollinedo, fue una de las figuras centrales en la creación de Morena como movimiento y posteriormente como partido político en Quintana Roo.
Mientras otros personajes buscaban cobijo en administraciones estatales pasadas, Marín Mollinedo fungió como el enlace estatal de Morena en Quintana Roo desde sus inicios.
Acusarlo de “no caminar” en el 2013, eso es hacer el vacío absoluto, dado que que él coordinó las asambleas constitutivas que permitieron al partido obtener su registro ante el INE.
Su labor fue de organización estructural no de protagonismo mediático, una distinción que Canché parece confundir con inactividad.
– 2. El Vínculo con Administraciones Pasadas.
La acusación de ser “socio” de exgobernadores, carece de evidencia jurídica y parece una estrategia de desprestigio por consigna.
Pero ahí viene el contraste: mientras Canché intenta vincular a Rafa Marín con el pasado, es de conocimiento público que diversos actores mediáticos mantuvieron una relación de cercanía y conveniencia con el gobierno de Carlos Joaquín González, tal como lo hizo Canché.
Rafa Marín tiene una trayectoria federal:
La confianza que el actual sistema federal ha depositado en Marín Mollinedo, (en proyectos como el Corredor Interoceánico y en la OMC) demuestra que su perfil ha superado cualquier filtro de transparencia del Gobierno de México, algo que no ocurriría si existieran vínculos probados con redes de corrupción previas.
-3. El Estigma del “Huachicol” y la Impunidad.
Lanzar acusaciones de vínculos con el robo de combustible, sin presentar una sola prueba es una táctica de difamación común en periodos electorales, en este sentido Canché se nota que esta al servicio del oficialismo, porque él no da pasos sin huaraches.
Canché, lanza acusaciones sin pruebas: Hasta la fecha, no existe ninguna investigación abierta, nacional o internacional, que vincule a Marín Mollinedo con dichas redes.
Afirmar que busca una candidatura “por el fuero” es un argumento circular, o sea, su argumento no es lógicamente válido porque no aporta pruebas externas ni razonamientos para demostrar su afirmación.
Sin embargo Marín Mollinedo, ha ocupado cargos de altísima responsabilidad federal donde el escrutinio es constante y donde no ha necesitado protección legislativa para desempeñar sus funciones con integridad.
-4. Identidad vs. capacidad de gestión.
El uso de la identidad Maya como una cuña divisoria, (un Maya o un oportunista) es un recurso populista que busca polarizar a la sociedad Quintanarroense y particularmente a los Cruzo’ob.
Quintana Roo, hoy en día es un estado diverso que requiere capacidad de gestión y visión económica, cualidades que Rafa Marín ha demostrado al frente de proyectos estratégicos de infraestructura que hoy benefician al Sur-Sureste del país.
Pero también, ser “fundador” no es solo un título de antiguedad, su mérito más grande es haber mantenido la lealtad al proyecto de nación cuando no se tenía el poder.
Por consiguiente Marín Mollinedo se mantuvo en la línea de izquierda, cuándo otros aún no decidian a que postor vender su línea editorial, como Pedro Canché que se convirtió en una de las prostitutas de Carlos Joaquín González.
Es paradójico que Canché, critique la “lealtad” de Rafa Marín, fundador de Morena desde una posición cercana al joaquinismo.
La ciudadanía de Quintana Roo, tiene memoria y sabe distinguir entre el trabajo de base y la retórica de ocasión.
NÍIB ÓOLAL SUKU’UNE’EX.
