EL FRACASO DEL CHANGOLEON


Si algo pensaba el señor Gerardo Fernández Noroña acerca de su triunfo apoteósico en Francia, le tengo una mala noticia: no lo quisieron escuchar. Y es que sabiendo el tamaño del mentiroso que ha sido toda su vida, y la forma en que se ha hecho de bienes en Santo Domingo cuando nunca ha trabajado, y si quiere justificar que ahora gana un buen salario, puede metérselo por donde le quepa porque yo si se la case de cucaracha venenosa que ha sido toda su vida.
Pero bien, dicen que el que nunca tuvo y quiere tener, corrupto, se ha de volver. Y efectivamente es exactamente lo que ha hecho el señor Fernández Noroña, y vaya que ahora ha salido de su pocilga ahí mismo en Santo Domingo, donde tiene un edificio de cuatro pisos, y en la parte de arriba un hermoso chalet con Alberca donde realiza sus asados con los amigos, esos que son igual que él, o sea ladrones.
Pero como allá en Francia conocen muy bien a los miembros honorables del Gobierno de la mal llamada Cuarta Transformación, zas que lo dejan casi solo porque todos los asistentes al foro decidieron optar por la salida antes que escuchar la clase de cucaracha venenosa que ha sido durante toda su vida Gerardo Fernández Noroña, quien hay que decir que ha roto varios récords de agarrarse a las patadas con la policía.
Y claro que no se desanimó y se puso a decir las cosas que llevaba escritas, y me imagino que seguramente llevo una clase de como se puede lograr tener un inmueble tan caro, en pocos años, sin trabajar. Porque si hacemos un concurso de quienes saben donde ha trabajado Gerardo Fernández Noroña, pues vamos a fracasar, porque nadie lo ha visto trabajando en su vida.
Será Presidente del Senado de la República, pero los franceses sí tienen información de quien los visita y la calidad moral de los que toman la tribuna, porque ahí han desfilado los mejores hombres que en su tiempo hicieron historia en sus naciones y que la gente los recuerda y los seguirá recordando por lo que hicieron por su país, y por lo que dejaron en el corazón de quienes los escucharon.
Ser Presidente del Senado no le quita lo ordinario y lo estúpido al señor Gerardo Fernández Noroña, y tampoco lo ladrón que ha sido, pero como ahora la mal llamada a cuarta Transformación se siente dueña de este país, los principales mandos del morenismo piensan que ellos son la encarnación de la Patria, cuando lo que han alcanzado no ha sido más que una pandilla de saqueadores comenzando por la Presidenta Sheinbaum. Al tiempo.